La palabra Anatomía, cuyo origen común del latín y del griego significa “Separar”, implicó originalmente el estudio de la disposición de las diferentes partes del cuerpo hurnano, y así se dio origen a la anatomía macroscópica, a veces denominada topográfica siempre y cuando el énfasis se hiciera hacia lo regional. Sin embargo ha tenido diferentes significados para las distintas culturas a lo largo de la historia y se ha visto estimulada por diversos factores como el cómo enfrentar a las lesiones, las enfermedades y la muerte, la creación de imágenes con fines estéticos, mágicos o religiosos, y sobre todo un fuerte elemento de curiosidad.
Si nos remontamos al pasado, a las primeras escuelas de Anatomía como tales, tenemos que la primera fue la de Alejandría unos 300 años a.C. donde tenemos a maestros destacados como Herófilo o Erasístrato. Sin embargo hay que recordar que las primeras disecciones no fueron realizadas por ellos sino por los Egipcios en sus procesos de momificación, unos dos milenos anteriores. 170 aflos más tarde nace el anatomista más influyente del mundo antiguo, Galeno, con su obra, a pesar de contener muchas interpretaciones erróneas, sus referencias anatómicas fueron admitidas e irrebatibles hasta unos 1,300 años siguientes. La piedra fundamental de la anatomía humana es el trabajo de Andreus Vesalius: De Fabrica Corporis Humani publicada en 1543, sin olvidarnos de la excelente obra del Leonardo Da Vinci. Esta obra tuvo un impacto sorprendente, ya que se basaba en disecciones humanas, en lugar de hacerlo en textos antiguos o creencias.
Si consideramos que la técnica primaria para el estudio de la Anatomía es la disección, en su concepto actual tenemos que cualquier técnica que pueda emplearse para ampliar los límites del conocimiento son válidas, así, el instrumental de la anatomía va desde un bisturí empleado en la mera disección hasta programas educacionales para computadoras elaborados con trazadores tridimensionales.
El interés del estudiante de Anatomía es, en primera instancia, necesaria y esencialmente de observaciónal y descriptiva, sin olvidar, que la anatomía no es solo la separación de sus partes, la descripción exacta de los huesos, ligamentos o músculos, sino el intentar reunir la totalidad de las estructuras corporales, implicando otras disciplinas morfológicas, tales como histología, embriología, fisiología entre otras.